sábado, septiembre 16, 2006

Lecciones de la sociedad de consumo

El suplicio de Tántalo atormenta a los pobres. Condenados a la sed y al hambre, están también condenados a contemplar los manjares que la publicidad ofrece. Cuando acercan la boca o estiran la mano, esas maravillas se alejan. Y si alguna atrapan, lanzándose al asalto, van a parar a la cárcel o al cementerio.

Manjares de plástico, sueños de plástico. Es de plástico el paraíso que la televisión promete a todos y a pocos otorga. A su servicio estamos. En esta civilización, donde las cosas importan cada vez más y las personas cada vez menos, los fines han sido secuestrados por los medios: las cosas te compran, el automóvil te maneja, la computadora te programa, la TV te ve.

"Patas Arriba: La escuela del mundo del revés"

Eduardo galeano

1 Comentarios:

A la/s 9:56 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Deberíamos pensar que hacemos nosotros para no ser de plástico...

 

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